La Cámara Baja del Congreso rechazó un recorte del período constitucional parlamentario, pedido por amplios sectores sociales de la aún inestable Bolivia, aunque dirigentes políticos anunciaron que insistirán para que haya elecciones parlamentarias anticipadas.
Tras estériles y prolongados cabildeos, los diputados bolivianos rechazaron por 54 votos contra 50 modificar un artículo de la Constitución para permitir la convocatoria a elecciones parlamentarias anticipadas.
Esta decisión no es definitiva pero da una idea de las dificultades para lograr un acuerdo en medio de tantos intereses políticos y regionales.
En esta situación el presidente provisorio, Eduardo Rodríguez, sólo está facultado a llamar a elecciones presidenciales en 180 días y no a legislativas, como sería su deseo.
La sesión para estudiar la renovación del Congreso fue declarada desierta el viernes en medio de un rotundo fracaso.
En medio de los desajustes, la administración provisoria de Rodríguez otorgó al Legislativo un plazo perentorio de una semana para salir del laberinto en que se encuentra.