La delegación egipcia en la Copa de las Confederaciones negó que los jugadores de su equipo invitaran a prostitutas a su hotel, al tiempo que el director ejecutivo del comité local de la Copa, Danny Jordaan, señaló que se transmite una imagen errónea de la seguridad en el país.
Según afirma el periódico "The Star", el responsable de la delegación egipcia, Mahmoud Taher, afirmó que los egipcios provienen "de un país muy religioso, los jugadores son muy religiosos y son un equipo muy disciplinado".