Entre las modificaciones más importantes figuran acortar el mandato del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de cinco a tres años, lo que abriría el escenario para que la cúpula se renueve obligatoriamente año y medio antes de cada proceso electoral general.
A partir de la aprobación de dichas reformas, el periodo de las elecciones primarias del PRD se limitaría a dos meses de campaña. El tema del tope a estos comicios es blanco de debate a lo interno de quienes redactan las reformas, por lo que aún no se habla de una cifra económica tope.
Igualmente, se pondrá sobre la mesa la censura a los miembros del CEN para evitar que puedan postularse como candidatos a puestos de elección u ocupar cargos públicos cuando el partido alcance el poder.
El anuncio del CEN de celebrar el domingo 28 el Directorio Nacional Extraordinario generó reacciones entre los detractores políticos de Martín Torrijos, entre ellos Humberto López Tirone.
"Torrijos vuelve a imponer sus fobias divisionistas, imponiendo un Congreso de reformas a su medida, ya que él no puede aspirar a la presidencia en 10 años, los miembros del CEN no podrán ser candidatos a puestos de elección, ahora él (Torrijos) sigue dividiendo al partido buscando usar el partido para su inmunidad personal", afirmó López Tirone.
Un Directorio para convocar, no para los cambios, si no para dilatar el proceso para hacer reforma a los estatutos es mantener la fiebre en las sábanas y no reconocer que el enfermo es el CEN desfasado.
Según López Tirone, los líderes naturales de nuestro partido no deben renunciar a su propósito de convocar al Congreso por derecho propio recogiendo las firmas de los delegados y llamando al Congreso de las bases contra el llamado de Torrijos al Congreso de la verguenza.