A los menores de edad delincuentes les aplican penas más bajas que a los adultos.
Esto sucede a pesar de que "muerte es muerte", no importa cuántos años tenga el asesino.
Expertos dirán que por ser menor de dieciocho años, "no comprendía o entendía" lo que hacía. Yo dudo que esto sea así en muchos casos.
Un chiquillo de quince años, en el mundo actual, sabe más que un adulto de hace cincuenta años. Y ese saber no solamente se refiere a la tecnología, cosas del sexo, etc.
Si se permiten los matrimonios de menores de edad, es porque se comprende que ellos tendrán suficiente madurez para esa situación tan importante.
Entonces, ¿por qué considerar que un menor asesino no actuó lo mismo que un adulto?
A los familiares de la víctima seguramente les sea difícil entender esto. Ellos solamente sufrirán el dolor del asesinato de su ser querido...
Me parece que esas leyes que condenan más suave a los menores, en lugar de estar convenciéndolos que no lo hagan más, lo que producen es una aureola de "viveza" en el maleante.
Tal vez por eso hay casos de menores que ya han asesinado a más de uno. O que se meten en actividades que violan la ley sin pensar dos veces en las consecuencias.
Esto parecen haberlo entendido algunos "capos". He allí el surgimiento de los "sicarios chiquillos" y los operadores del narcotráfico en edad escolar.
Más que tomar en cuenta quién lo hizo, las autoridades deberían considerar qué ocurrió. Un asesinato en fin de cuentas no es diferente para el muerto si fue cometido por un jovencito, o un adulto.
Cuando el menor decide actuar como adulto, debe entender que también se expone a las consecuencias de ser lo que no es todavía.
¡Basta de contemplaciones con los maleantes menores! Se deben imponer penas ejemplares para los crímenes mayores, no importa la edad de quienes lo hagan.
Si el asunto es de "regeneración", no creo que con penas de años menos se logre enderezar a un jovencito maleante.
Tal vez si el chiquillón sabe que irá a parar a la cárcel por muchos años, piense dos veces antes de cometer un asesinato, robos y asaltos, etc..
Creo que esos jovencitos maleantes, que la justicia trata con "guantes de seda", serán mañana los grandes delincuentes.