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EDITORIAL
Piñata
inmobiliaria revertida
La aprobación
de la legislación que concede primera opción de
compra a los ocupantes de viviendas en las áreas revertidas,
eliminando la limitación que anteriormente contenían
las normas al impedirla a quienes accedieron con posterioridad
a 1996, constituye una piñata inmobiliaria que favorece
a los privilegiados del régimen perredé, quienes
ahora no competirán en actos públicos por las propiedades
que ocupan.
La ausencia del acto licitador (mecanismo fiscal que al realizarse
con transparencia y pulcritud permite eliminar favoritismos,
acomodos y arreglos subalternos) afirma las aspiraciones de personeros
de mando y gobierno, y resta a otros interesados la oportunidad
de ofertar en tales ventas.
La piñata gubernamental constituye herramienta que
con apresuramiento impulsa el régimen en sus postrimerías:
en unos casos, con escándalo y afrenta, al ofertar estabilidades
y períodos de amplios lapsos, e incorporar al regímen
de carrera a quienes sirvieron cargos en actividades del servicio
exterior panameño hasta 1989.
De igual manera, juristas estudiosos al servicio del régimen
actual buscan los portillos legales para predeterminar el uso
de los intereses del Fondo de Fideicomiso a específica
actividad de carácter social, limitando así el
espectro de las decisiones de la mandataria a la construcción
de infraestructuras urbanas de barriadas de interés social.
El propósito amarrador de estas acciones legislativas
y ejecutivas, en el período de transición, unido
con la sibilina fórmula que esgrimen los responsables
gubernamentales para evitar la entrega de la necesaria información,
precisa y veráz, a los próximos funcionarios de
la Unión Por Panamá, permite dibujar el cuadro
de malignidad que busca frustrar el cumplimiento de promesas
y planes de los triunfadores de las elecciones.
La acelerada actividad encaminada a comprometer dineros y
partidas presupuestarias; así como extender contrataciones
y designaciones burocráticas causará trastornos
en los primeros meses de gobierno, pero asimismo servirá
para adoptar medidas serias, firmes, correctivas, que deshagan
las incorporaciones indebidas, cancelen los acomodos subrepticios
y las prórrogas injustificadas, al analizar con rigor
los instrumentos del abuso de poder que con apariencias formales,
encubren desviaciones perniciosas, negadoras de los sanos fines
que deben impulsar las gestiones públicas; entre ellas,
las adjudicaciones de la piñata inmobiliaria canalera,
en manos de un reducido grupito de favorecidos, al amparo de
la cúpula mandataria.
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PUNTO CRITICO |
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