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Las calles de Teherán se tornaron violentas el viernes y el sábado cuando milicianos islámicos, algunos armados con fusiles automáticos, respondieron con la fuerza a una ola de protestas prodemocráticas. La violencia en la madrugada del sábado, aunque confinada a una pequeña área de la capital, fue la más seria desde el inicio de las manifestaciones hace cinco días.
Los estudiantes de la Universidad Tecnológica, en la avenida Vali Asr de Teherán, protestaban contra el proyecto de privatización de los centros de enseñanza superior. Los jóvenes, sentados en los aleros de las ventanas, gritaban su desacuerdo y llamaban la atención de los transeúntes y conductores, ante la vigilancia de la policía que se abstuvo de intervenir.
Durante los últimos días, estas protestas estudiantiles han degenerado en violencia al caer la noche, momento en que los estudiantes manifestantes incluyeron entre los objetivos de sus protestas al régimen islámico y al presidente del país, Ali Jamenei. |