Uno de los errores que cometen los padres es imponer castigos, algunas veces dolorosos, a sus hijos cuando cometen faltas. Para la psicóloga esta practica es un error, si se hace como una forma de hacer sentir mal al niño.
No es dejar de castigar, es saber disciplinarlos, educarlos, es enseñarles que cada acción que cometan tiene una consecuencia. Pero lo más importante es explicarle y guiarlos a hacer las cosas bien.
Uno de los principales planteamientos de esta psicóloga es señalar que la vida está siendo difícil, los padres no pueden dejar de trabajar, pero sí es importante que entiendan que deben entrar en la vida de sus hijos.
De esta forma se logrará tener confianza de los hijos y, de una u otra forma se establecerá los vínculos afectivos.