Una extraordinaria acción individual de Kaká al borde del descanso supuso el triunfo por 1-0 ante Croacia y salvó del descalabro ayer a Brasil, que en su estreno mundialista no respondió al favoritismo unánime que se le ha otorgado.
El camino hacia la sexta Copa del Mundo no ha hecho nada más que empezar, pero por el pobre rendimiento ofrecido va a ser mucho más sinuoso de lo esperado si Brasil no mejora.