El internacional checo Jan Koller sueña con volver al Mundial y de momento sólo estará de baja tres días, ya que la lesión sufrida este lunes durante el partido contra Estados Unidos sólo ha resultado ser un desgarre muscular y no la temida rotura.
"La ilusión por la victoria y el gol pesan más que el dolor. Creo que el Mundial todavía no ha acabado para mi", señaló hoy Koller quien reconoció que su primer temor fue que todo estaba perdido pues todo le recordó a su reciente rotura de ligamentos cruzados.
El médico del equipo, Petr Krejci, quien de momento le ha recetado tres días de descanso, señaló que el sueño del jugador puede hacerse realidad.
"Jan me ha dicho que tuvo exactamente lo mismo jugando con el Borussia Dortmund y que a la semana estaba jugando otra vez", dijo.