La tormenta tropical "Alberto" tocó ayer tierra en la costa noreste de Florida, aunque no se convirtió en huracán, informó el Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami.
Una banda de aire seco filtrada en el interior del sistema meteorológico debilitó su fuerza y empuje en las últimas horas.
No obstante, se mantiene vigente el aviso de ciclón para varias zonas de la costa noreste del Golfo de Florida, desde el cayo de Longboat hasta el río Ochlocknee.
Un aviso significa que se espera el paso de un huracán en las próximas 24 horas y las personas deben haber completado ya las medidas de protección de las viviendas y de su propia seguridad física.
El CNH informó en su boletín que el vórtice de la tormenta se encontraba cerca de la latitud 29.5 norte y la longitud 84.2 oeste, a unos 80 kilómetros al este-sureste de Apalachicola y a 120 kilómetros al oeste-noroeste del cayo de Cedar, ambas zonas en Florida.