Un ataque aéreo israelí causó 10 muertos en Gaza, dos de ellos niños, y este nuevo acto de violencia se suma al ocurrido el pasado viernes en una playa de la franja y a las tensiones internas entra las distintas facciones palestinas.
Las víctimas de este ataque aéreo contra un campo de refugiados del norte de la franja de Gaza son, según fuentes de los servicios de sanidad palestinos, tres militantes de la Yihad Islámica, tres enfermeros y otras cuatro personas, entre ellos dos niños.
El ataque fue contra un vehículo que, según el Ejército israelí, iba cargado con cohetes "Katyusha".
Según testigos palestinos, los ataques fueron dos, y el elevado número de víctimas se debe a que, después de que cayera un primer misil sobre el vehículo en el que viajaban activistas de Yihad Islámica, el Ejército israelí disparó otro cuando habían llegado al coche transeúntes que intentaban asistir a los heridos. El Ejército israelí mantiene que sólo hubo un ataque.
Las fuerzas armadas y el ministro israelí de Defensa, Amir Peretz, han insistido en que los ataques contra la franja de Gaza se justifican porque los milicianos palestinos no dejan de lanzar cohetes desde Gaza contra la zona fronteriza de Israel.