El hurto de unas 400 plumas del ave guacamaya verde, azul y amarilla, ha generado una polémica en la víspera del Corpus Christi, en La Villa de Los Santos, entre el científico chitreano, Francisco Delgado y el presidente de la Asociación de Rescate de Danzas "Miguel Leguízamo", Aristides Burgos.
Delgado alega que desde hace dos años le hurtaron las plumas de guacamaya de su residencia, y pese a que puso la denuncia ante la Policía Técnica Judicial (PTJ), no las ha podido recuperar.
No obstante, entre miembros de algunas danzas del año pasado, pudo identificar varias plumas, por lo que se pidió que devolvieran las mismas, pero ha pasado el año y nadie se ha acercado; al tiempo que amenazó con ir nuevamente a revisarlos durante la fiesta del Corpus.
La denuncia, a los villanos no les agradó, por lo que convocaron a una reunión para esclarecer la situación.
Burgos manifestó que la situación es un problema local que hay que arreglar, pero la tradición villana está por encima de cualquier problema particular.
Señaló que los villanos no permitirán que se empañe la festividad del Corpus, en la que se está trabajando fuertemente.
Aclaró a Delgado que el asunto de las plumas es muy doméstico y no está por encima de la tradición santeña, "la tradición se respeta y nosotros los santeños no lo vamos a permitir, porque se adora el santísimo y se llevan las danzas ese día".
Para Delgado, el problema está primero, y es el hecho que se está extinguiendo el ave guacamaya para traficar las plumas y comercializarlas, lo que está prohibido por leyes internacionales.
CASTIGARAN A LOS CULPABLES
En una denuncia realizada el 30 de mayo en este diario, el conservacionista, biólogo y folclorólogo chitreano Francisco Delgado Botello, había denunciado que estaban asesinando guacamayas en Darién, Coiba y Cerro Hoya, tan sólo para extraerles las plumas de sus colas y venderlas a 3 balboas cada una, para ser utilizadas en el "fustillo" de los diablicos sucios azuerenses.
Hay que respetar las leyes, hay que conservar las guacamayas, porque a través de un programa internacional se está salvando la danza del diablico sucio en Azuero, por medio del convenio CITES, que envía plumas de Europa donde no hay guacamayas, sino que las fabrican. Ya están por iniciar las festividades del Corpus Christi, por lo que Delgado manifestó que pertenece a este Consejo Internacional de Protección de Aves, y esta entidad le envía plumas cada año, las cuales tiene que custodiar, por lo que las personas que infrinjan las leyes pueden ser penados con multa y hasta cárcel.