Este viernes, Estados Unidos despedirá a su 40º presidente, el otrora actor de cine y ex gobernador de California, Ronald Reagan.
De tendencia derechista, el ex mandatario, que dirigió a la superpotencia norteña de 1980 a 1988, supo hablar fuerte y claro a las masas, así como al resto del mundo.
Quizás los dos puntos que mejor recordamos de Reagan fue la presión de Washington para derrocar al imperio soviético en Europa del Este, dirigido en esos tiempos por Mijail Gorbachov, y la política intervencionista en América Latina.
En una visita a Berlín, Reagan pidió a Gorbachov que "derribara el muro" infame que dividía a las dos Alemanias. Poco después, el 9 de noviembre de 1989, el régimen comunista germano de la RDA cayó.
Sobre las relaciones con América Latina, Reagan será recordado por el sonado caso Irán - Contras, cuando el coronel Oliver North dirigió el financiamiento ilegal del suministro de armas a la guerrilla que luchaban contra los sandinistas en Nicaragua.
Reagan también fue quien en abril de 1988 comenzó la presión contra el gobierno militar que estaba al mando de Panamá, con Manuel Antonio Noriega a la cabeza. Sanciones que surgieron luego de que Noriega fuera acusado de narcotráfico en Miami, lavado de dinero y represión civil en nuestro país.
Finalmente, Reagan apoyó abiertamente a Inglaterra en la Guerra de las Malvinas de 1982. Argentina jamás olvidará esa traición.