El capitán de la selección alemana, Michael Ballack, volvió a entrenar ayer con su equipo, tras dos días de pausa por un endurecimiento del gemelo derecho, pero no terminó la práctica, informó la Federación Alemana (DFB).
El entrenamiento de la escuadra fue a puerta cerrada y se considera que en él el seleccionador Jürgen Klinsmann quería fijar las líneas maestras para el partido inaugural contra Costa Rica el viernes.
Ballack, según la DFB, no participó en el partidillo con que concluyó el entrenamiento porque el gemelo todavía no ha hecho los suficientes progresos como para soportar los esfuerzos normales en un encuentro de fútbol.
Ya en la conferencia de prensa del mediodía, el portavoz de la DFB, Harald Stenger, había anunciado que Ballack regresaría a los entrenamientos pero por las declaraciones de algunos de sus compañeros es claro que hay seguridad de que pueda jugar contra los centroamericanos.
El meta Jens Lehmann incluso dijo que no sería trágico que Ballack faltara en el partido inaugural puesto que podría ser sustituido por Tim Borowski, a quien algunos medios en Alemania llaman "el otro Ballack" y que ya ha jugado en la posición del capitán cuando éste ha causado baja.
El delantero Lukas Podolski también dijo que la situación no es tan grave puesto que lo peor que puede ocurrir es que Ballack falte a un partido. Pese a todo, el cuerpo médico, se muestra optimista de que Ballack pueda jugar mañana.