Catorce estados europeos colaboraron de manera secreta e ilegal con la CIA en el transporte aéreo de sospechosos de haber conspirado o cometido actos de terrorismo para ser interrogados.
Esa es la conclusión del Consejo de Europa (el órgano encargado de derechos humanos de la Unión Europea) que señala que los 14 permitieron que sus territorios fueran utilizados como bases para la transferencia secreta de prisioneros, dieron permiso para la escala de esos vuelos y en los casos de Italia, Suecia, Macedonia y Bosnia permitieron el secuestro de personas.
El responsable de la pesquisa, el parlamentario suizo Dick Marty, añade que también existe evidencia circunstancial de centros de detención secretos en Polonia y Rumania.