El entrenador de la selección portuguesa, Luiz Felipe Scolari estuvo ayer "irritado" por la inercia y la pasividad de sus jugadores, según los periodistas que siguen los entrenamientos del equipo, rival de México en el Mundial.
El seleccionador brasileño calificó el entrenamiento de ayer de "payasada", debido al desinterés de los jugadores en los ejercicios, y recordó que la competición "no es ningún paseo".
Scolari incluso amenazó con mandar a los seleccionados al vestuario si el entrenamiento no tomaba ritmo, según informaron los medios que estuvieron pendientes de la sesión.
Después de esas advertencias, el entrenamiento siguió a un ritmo más agresivo, tanto que Quim tropezó con Pauleta y lo mismo sucedió con Caneira y Cristiano Ronaldo.