El excoronel Ricardo Garibaldo fue sentado ayer en el banquillo de los acusados por el asesinato del dirigente Heliodoro Portugal, quien desapareció en 1970 y sus restos fueron hallados en 1999, en los terrenos del antiguo Cuartel de Los Pumas, en Tocumen.
"Ustedes me ven cara de asesino", respondió Garibaldo a los periodistas que lo asediaban en el Segundo Tribunal Superior de Justicia.