El deseo de ser madre no se cumple en todas las mujeres. En este vida existen muchas féminas que traen a los niños a este mundo como si fuera un compromiso que se debe cumplir.
Un día escuchaba una conversación entre dos señoras, al parecer una vive de cerca una situación que le preocupa, ya que están involucrados dos infantes que en lugar de alegrarse con la llegada de su madre, una vez sale ésta del trabajo, ellos siente temor ya que descarga sus penas y preocupaciones con golpes hacia sus hijos.
Pero, no sólo eso, sino que desde la mañana que esta mujer sale a su trabajo, no deja comida, y la más pequeña de los dos hijos debe irse al colegio sin probar bocado, lo que quizás provoque que la niña no rinda muy bien académicamente.
La niña no habla de los maltratos que recibe de su madre, pero los vecinos si perciben lo que pasa, incluso cuando la niña acude a jugar con los niños del barrio, estos no pueden jugar con ella como los demás, porque los golpes la dejan algo adolorida.
Al parecer, los vecinos le han quitado el habla a la mujer, ya que esta no acepta consejos en cuanto a la forma de tratar a sus hijos, alegando que ella es la madre, y que sólo ella sabe como aconductar a sus infantes.
En todo hay algo cierto, no todas las mujeres nacen con ese instinto de ser madre, por lo que prefieren maltratar a ese ser que llevaron en el vientre por mucho tiempo.
En todo cabe una pregunta, ¡Por qué esas mujeres que no le brindan amor al fruto de su ser, tiende a tener más de un hijo? ¿Por qué existen otras que lloran porque no tendrán la dicha de ser madre?.
Mujer, aprende a valorar las bendiciones que Dios te da, de llevar sin problemas un embarazo de nueve meses, y no sólo eso, sino la alegría de tener a un niño en casa.