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Según Weeden hay quienes tienen "la cantaleta de supuesta ilegalidad del contrato".  |
El acuerdo de concesión No. 65 del 27 de julio de 1999 sobre recolección de basura en el distrito de Arraiján otorgado a la empresa CREDESOL no presenta vicios de ilegalidad, explicó el contralor Alvin Weeden.
"Ese contrato fue debidamente examinado en la Contraloría y se le hicieron más de 30 observaciones y correcciones previo a su refrendo, por lo que me atrevo a asegurarles que no hay vicios de ilegalidad", expresó.
Afirmó que lo ocurrido es que hay sectores que se han dedicado a "la cantaleta de la supuesta ilegalidad del contrato, simplemente por intereses creados".
Reconoció que a la empresa CREDESOL se le imposibilitó prestar un servicio eficiente en la recolección de la basura, entre otras razones, porque la cultura panameña no está diseñada para cancelar la tasa de aseo.
Mencionó que lamentablemente casi todos los proyectos de recolección de la basura a nivel municipal enfrentan el mismo problema de insuficiencia económica, principalmente porque la ciudadanía se niega a cancelar el servicio.
Aseguró que el Municipio de Arraiján no tiene la capacidad para recoger la basura, ni mucho menos cuenta con el ingreso para sostener la actividad.
Vaticinó que esta misma situación podrían enfrentar más adelante otros municipios del país como Colón, La Chorrera, y en la misma ciudad capital.
Aseveró que la Contraloría está vigilando muy de cerca que los pocos ingresos obtenidos de la recolección de basura sean utilizados solamente en esas áreas y que el municipio no destine esos dineros a otros sectores.
Agregó que sólo le resta esperar las resoluciones de la demanda de nulidad interpuestas en contra del contrato, pero al final los resultados serán los mismos: no hay vicios de ilegalidad como lo han tratado de demostrar. |