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George W. Bush se reúne con el Comité de Seguridad Nacional en la Casa Blanca.  |
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció una amplia reforma de los servicios de seguridad y de inteligencia, para combatir con mayor eficacia al terrorismo y acallar las críticas por las fallas del FBI y de la CIA antes de los atentados del 11 de septiembre.
Bush presionará por crear un departamento de seguridad interna en su gabinete que involucra cuatro ramas: fronteras y seguridad de transporte; preparación de emergencia y respuesta; contramedidas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares; e información, análisis y protección de la infraestructura.
''Es una reestructuración del gobierno que reconoce la necesidad de pelear y asegurar la guerra en contra del terrorismo sobre bases permanentes'', dijo Ari Fleischer, vocero de la Casa Blanca.
Las reformas de los servicios de seguridad de Estados Unidos, que requieren la aprobación del Congreso, son las más ambiciosas desde que el entonces presidente Harry Truman realizó cambios de largo alcance en 1947 para enfrentar el desafío de la Guerra Fría.
La oficina para la seguridad interior, creada tras los atentados del 11 de septiembre pasado, será transformada en un verdadero ministerio dotado de poderes más claros y se creará una nueva agencia de información, de acuerdo con una cadena de televisión.
Esas decisiones surgen luego que el Congreso emprendió una investigación parlamentaria sobre las lagunas del FBI y de la CIA que permitieron a terroristas islámicos, consumar los atentados suicidas contra las Torres Gemelas de Nueva York y el Pentágono en Washington. |