Hablar de es hablar de poesía panameña. La escritora de 38 años esta semana fue homenajeada en el Instituto Chino Panameño, luego de alcanzar el premio Ricardo Miró, en la categoría Poesía, en el año 2008.
Nacida en las instalaciones de la Caja Seguro Social de la capital, un 29 de noviembre de 1971, es la menor de seis hermanos.
Durante su infancia, la chica tuvo como niñeros a sus hermanos mayores quienes en ocasiones la llevaban con ellos a la universidad cuando iban a recibir clases. Además de acudir en varias ocasiones a los talleres de danza junto a su hermana Vielka.
A pesar de esto, no tuvo ninguna fijación en alguna de las profesiones estudiadas por sus hermanos, pero sí aprendió a escuchar con atención, pues sus hermanos estaban involucrados en grupos como la Federación de Estudiantes de Panamá, el Grupo liberación, y La Brigada Moralista Felicia Santizo, por lo que su hogar era visitado por importantes personajes como Cáncer Ortega y Virgilio Ortega, Rómulo Castro, los Hermanos Santizo, quienes hablaban de temas relevantes.
"Cristinita", para los amigos, cree mucho en los hombres como forjadores de la personalidad. Aunque vivió una infancia distinta para una niña, tuvo la suerte de vivir en una barrida donde jugó con patines, bicicleta y otros niños de su edad.
Debido al interés de la madre de la chica para que estudiara en una escuela privada donde aprendiera inglés, pero aunado a las necesidades económicas familiares, Lucy, en muchas ocasiones, fue matriculada dos y tres días después de iniciadas las clases en diversos centros de estudios.
Su paso temprano por las universidades, junto a sus hermanos, le proporcionó una visión diferente de la vida, quizás esto contribuyó a que se graduara de secundaria a la edad de 15 años.
Al estudiar comercio bilingüe tuvo la oportunidad de hacer su primera práctica profesional en los archivos del Banco de Colombia. Desde entonces, no ha parado de trabajar: como profesora de computación, en una empresa minera en Nombre de Dios, ha impartido clases en escuelas primarias, entre otros trabajos.
A los 16 años se matriculó en la universidad. "Fui a la Facultad de Economía, porque todos mis compañeros iban a esa facultad, pero afortunadamente quise estudiar francés en la facultad de Humanidades, Debido a que no estudié letras, me tuve que matricular en la Escuela de Inglés", narra la escritora. En ese momento, surge su primer encuentro con la literatura, en este caso la literatura inglesa y la norteamericana.
Aunque no era fácil involucrarla en los movimientos estudiantiles, un suceso marcó su vida durante su estadía universitaria. Era el verano de 1990, después de la invasión, cuando un grupo de jóvenes recolectó fotografías de cadáveres de desaparecidos y las colocaron en murales y telas para que la personas pudieran reconocer a sus muertos.
Dos años después de esta funesta impresión, en 1992, entró a su primer taller de poesía y cuento, con Héctor Collado. Hasta ese momento, sólo había escrito diarios y pensamientos privados. "Vi ese letrero y me dije: -de pronto si me meto en esto aprenderé a escribir mejor -", afirmó la joven que desde hace 8 años está casada y tiene un hijo de cuatro añitos, llamado Andrés.
Sus inicios se hicieron con cuentos, donde desarrolló la narrativa al escribir. Poco tiempo después, descubrió que tenía más facilidad para la poesía, siendo su primer trabajo "Acorde", una obra sobre el tema de la música que quedó en el olvido.
Al finalizar el taller, sus miembros decidieron crear el Colectivo de Escritores José Martí. Eran jóvenes creativos, sin dinero, que decidieron tomarse los cursos literarios de Panamá. En ese momento nuestra entrevistada se negó a participar. "Mi pensamiento era que un país que no tenía una industria editorial no merecía tener escritores", afirma la artista de la letra quien muchos años después cambiaría su manera de pensar.
A los 34 años, Lucy, conversando con Héctor Collado y Katia Chiari, decide retomar la idea y presenta el trabajo "La virgen de la cueva", en el concurso Gustavo Batista Cedeño, donde resultó ganadora.
Luego, empieza a trabajar en "La casa rota" obra que no fue ganadora la primera vez que la presentó en el concurso Ricardo Miró, pero que con algunas mejoras posteriores lo intenta nuevamente y los jurados Roberto Manzano (Cuba), Luz Lescure, Jaime Quezada (Chile) la escogen como ganadora. Esta es la obra que será presentada en tres semanas.
Por el momento, esta licenciada en Humanidades con especialización en Inglés se encuentra trabajando en las obras "Las mujeres O-diosas" y "Un largo semáforo en rojo, el poemario de la espera" con los que no tiene planes específicos de inscribirlos en algún concurso literario, por el momento.
Por si fuera poco, la chica trabaja en Sistema Estatal de Radio y Televisión como evaluadora de proyectos, en el área de Cooperación Internacional.