¡Justicia! Eso es que lo que solicitan los familiares de Carlos Alberto Peña, de 22 años, asesinado de un balazo en el tórax cuando viajaba como pasajero en un "diablo rojo" de la ruta interna de Mañanitas.
El hecho de sangre se registró el sábado en horas de la noche. El joven dejó a su esposa con 4 meses de embarazo. "Era muy querido por sus vecinos", indicaron sus familiares.
Ayer, lunes, la piquera de buses donde se registró el hecho, protagonizó un paro y hasta allí llegó el director de la Policía Nacional, Francisco Troya, quien se reunió con los conductores. Troya iba a reforzar la seguridad en los sectores catalogados como peligrosos, aunque tenga un mínimo pie de fuerza.