Moisés Óscar Morales, de 24 años, murió la madrugada de ayer, lunes, en Cuidados Intensivos del Hospital Regional de David.
Morales llegó a su casa el viernes 22 de mayo procedente de la Academia de Policía con fuertes dolores en la cabeza.
El cadete que aspiraba ser un oficial de la Policía Nacional y que había entrado el 6 de abril a estudiar, regresó a su casa ubicada en la comunidad de Sábalo, en el corregimiento de Boca del Monte, en el distrito de San Lorenzo.
Sus hermanas, consternadas, manifestaron que su hermano fue a estudiar y no a recibir golpes. No aguantaron las lágrimas cuando vieron el cuerpo que trasladaron a la morgue del antiguo hospital José Domingo de Obaldía, para las investigaciones judiciales.
La última vez que Gionela Morales habló con su hermano fue el martes 26 de mayo en la mañana. Él le dijo que se sentía muy mal porque le dolía la nuca, los oídos y los ojos. "Cuando hacía las volteretas en la academia lo patearon en la nuca y no me pudo decir más nada".
Los dolores de cabeza obligaron a Moisés a acudir al hospital general del Oriente Chiricano, en el distrito de San Félix, el pasado sábado 23 de mayo y el domingo 24 fue enviado con urgencia al Hospital Regional de David donde permaneció hospitalizado hasta ayer, lunes, cuando dictaminaron su muerte en la madrugada.
Graciela Morales, otra hermana, dijo que Moisés le había informado que "en la academia lo trataban mal, que la familia no valía, que primero era la Patria y no los dejaban dormir, sólo de 2:00 a.m. hasta las 3:30 a.m., y no los dejaban hablar".
Lo vio temblar y mientras conversaba se agarraba la cabeza y cada vez que se paraba quedaba mareado. Todo eso se lo comentó a sus hermanas. Desde hacía una semana estaba enfermo y a pesar de que visitó un puesto de salud en la capital, decidió viajar a su tierra natal. Le dieron de baja y no le importó porque primero era su salud y decidió buscar a sus familiares en Chiriquí.
El humilde joven que vivía a unos 30 minutos de la carretera Panamericana, en el distrito de San Lorenzo, era parte de una familia de ocho hermanos. El próximo 6 de junio cumpliría dos meses de haber ingresado a la Academia de Policía.
Desde el miércoles pasado se agravó su condición de salud y a pesar que los médicos hicieron lo posible por salvarle la vida quedó en coma y finalmente murió.
Sus padres, Juan José Morales, y su madre, Margarita Coronel, piden a las autoridades que investiguen ese hecho.
Era un joven completamente sano y nunca había sufrido de dolores de cabeza. Sus hermanas dijeron que el médico que lo atendió les dijo que le encontraron una fisura en el cráneo.