La Escuela República de Guatemala, la cancha sintética que está en proceso de ser, el "palo" de mango donde se reúne con sus amigos, son ambientes que hoy definen a Luis Mejía.
El barrio de Concepción, sus amigos, vecinos y familiares lo acogen cada vez que viene a Panamá, desde Uruguay, donde sigue su carrera futbolística con el Fénix.
En ese ámbito, donde fue criado hasta ser lo que es hoy, el mejor prospecto para el arco panameño, "Manotas" Mejía, recibió a Crítica.
Tranquilo, apoyado en una caja de sodas que hacía las veces de silla, el arquerito contó por qué es lo que es y quiénes han influido en su vida personal y deportiva.
"Lo importante para mí es ver que cada día voy mejorando. Ahora se me ha presentado esta oportunidad con la mayor. Espero con trabajo, humildad y sacrificio, afrontar este compromiso", manifestó Luis.
Y es que han pasado tres años, desde aquella Copa Coca-Cola, donde "Manotas" se dio a conocer al fútbol panameño.
De allí, en 2007, tuvo la oportunidad de jugar un mundial y ser figura para Panamá y, en seguida, se le abrieron las puertas del fútbol sudamericano.
URUGUAY
"Allá me ha ido muy bien. Los primeros dos meses, siempre
extraño mucho a mi familia, pero luego lo voy asimilando de la mejor forma. Los uruguayos me tratan como uno más y eso me ha ayudad mucho", sostuvo. "En mi carrera me ha ido bien. Recibo mucho apoyo de mi equipo", afirmó.
En tierras charrúas, "Manotas" ha sido guiado por Lorenzo Carrá, de quien dice "es uno de los tres mejores preparadores de arqueros de Sudamérica". Sus consejos le han servido al muchacho, para situarse en el primer
equipo de Fénix, donde aún no ha debutado, pero se mantiene ncursionando en la reserva.
"Juego en reserva, que es casi lo mismo que la primera. Compito con jugadores que rondan los 22 años, con los que tengo una gran exigencia. Además, me he enfrentado a equipos de mucha historia, como Nacional y Peñarol, por lo que he ganado gran experiencia en este tiempo", destacó.
En tanto, valoró el compañerismo que existe con los demás arqueros de su club. "Me llevo bien con Irazú (portero principal) y con Lerda (el suplente). No hay egoísmo entre nosotros", confió.