Irving Saladino dominó ayer en la pista holandesa de Hengelo, en el salto de longitud consiguiendo la mejor marca del año (8,56 metros). Esta fue su reaparición tras recuperarse de la lesión que sufrió después de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín.
Saladino estuvo a 17 centímetros de su mejor marca personal, venciendo al estadounidense Dwight Phillips, que saltó 8,54 metros, y al francés Salim Idiri, que se quedó en 8,23 metros.