Siria y sectores de la oposición libanesa que respalda, criticaron el jueves a las Naciones Unidas por su decisión de establecer un tribunal para procesar a los asesinos del ex primer ministro Rafik Hariri.
El líder libanés fue asesinado en un atentado con coche bomba en Beirut el 14 de febrero de 2005, junto a otras 22 personas, tras lo cual un investigador de la ONU, el alemán Detlev Mehlis, concluyó que los servicios secretos sirios y libaneses pudieron estar implicados.