La venezolana Milagros Sequera sucumbió ayer, jueves, ante la estadounidense Serena Williams, favorita 8, 6-0, 7-6(3), en la segunda ronda de Roland Garros, un torneo que abandona con la cabeza alta porque ganó un partido. La jugadora residente en Miami, que vio como su partido se aplazaba a causa de la lluvia, fue víctima de la presión de jugar en la pista central de Roland Garros ante una jugadora que está en pleno proceso de recuperación.