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Aunque eso siempre sea motivo de discusión con tu pareja, oblígalo.  |
El preservativo no es amigo de algunos hombres, ven este medio anticonceptivo como una forma coercitiva que les inhibe del deseo. A estas alturas, todo el mundo debería saber de la necesidad de usar el condón para evitar embarazos no deseados y para no contraer enfermedades de transmisión sexual, tales como el sida.
Si tu compañero se muestra reacio a los preservativos, seguro que más de una vez ha perdido la erección antes de intentar ponerse uno. ¿Cómo puedes convencerle? Probablemente ya habéis hablado de las consecuencias de no usar un profiláctico en las relaciones sexuales, así que es necesario crear una ambiente idóneo para que él sienta el preservativo como una parte más del proceso sexual.
Evita situaciones que puedan romper la magia del juego erótico que habéis iniciado, por ejemplo, no pares tu actividad para decirle con voz seca que se ponga el condón. El lapso de tiempo que supone la colocación de un preservativo no tiene porqué ser una ruptura de vuestra actividad sexual.
Incluye el acto de colocar el preservativo dentro de vuestro rito erótico. Por ejemplo, acércale el condón suavemente mientras le susurras cosas insinuantes al oído. Cuando comience a ponérselo, bésale el cuello, las orejas y las mejillas sensualmente, aunque él no debe distraerse de lo que está haciendo, sí puede notar que continúa vuestra conexión sexual.
Prueba a ponérselo tú, hazlo lentamente con una mano mientras le besas. También puedes colocárselo con tu boca, durante una felación, esta técnica requiere de cierta práctica, pero no se tarda mucho en aprender.
Compra preservativos divertidos, de colores, de sabores... De esta manera, crearás una imagen simpática de ellos y tu chico podrá ver el condón como un artilugio más de vuestro juego sexual. Además, con los preservativos de sabores, seguramente él descubrirá facetas en ellos que ni se le habían ocurrido.
En suma, con los tiempos que corren, es muy importante que utilicéis el preservativo a la hora de tener relaciones sexuales. Si tu compañero y tú habéis alcanzado la confianza suficiente como para hacer el amor, también la tenéis para hablar de este tema y buscar soluciones. |