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El pasado 23 de mayo del presente se realizó un interesante homenaje al poeta Pablo Neruda, bajo los auspicios de la embajada de Chile y la Universidad Especializada de las Américas, esta última dirigida por la profesora Berta Torrijos. En una amplia sala se expusieron fotografías que cubren distintas épocas de la fructífera vivencia del laureado poeta chileno, cuya inauguración estuvo a cargo de una representante de la Embajada de Chile.
Posteriormente todos fueron invitados a pasar al salón de conferencia de dicha prestigiosa alta casa de estudios, que dentro de la agenda de la reversión de la antigua Zona del Canal y sus instalaciones militares, le sirvió al ejército norteamericano de ocupación de entrenamiento a soldados de distintas nacionalidades, a fin de que mancillaran las aspiraciones libertarias de los pueblos de nuestra América, especialmente al nuestro en su persistente lucha por alcanzar su total soberanía, lograda tras los Tratados Torrijos-Carter.
Correspondió al Dr. Alvaro Menéndez Franco, en su condición de Coordinador de las Bibliotecas Especializadas de dicha universidad, intervenir a fondo sobre la vida y obra de Pablo Neruda con esa genialidad que le es propia y, en consecuencia, las altas personalidades presentes, igual que gran parte del alumnado de dicha universidad, se mantuvo muy pendiente de la interpretación que hacía de la obra del poeta chileno, así como de los distintos sucesos que narró con todo vigor, siempre resaltando distintas anécdotas.
El expositor habló de su poesía amatoria y del giro que tuvo después hacia la poesía de protesta o estrictamente social. Habló del hábito del poeta Neruda de coleccionar en los distintos países en que residió o visitó de los objetos artísticos que merecieron su atención y en ese sentido siempre fue porfiado hasta hacerse dueño de ellos fuera por obsequio o a cambio de compra, muchos de los cuales están en la Casa Museo de Isla Negra.
Entre las cualidades que les son propias al hacedor de palabras como son los poetas, dijo que en ese sentido al Nobel chileno había tenido el mérito de ser un inventor, podía darle el color que quisiera a los animales, ya que para el poeta nada es imposible, incluso un ruiseñor era capaz de tragarse la luna, haciendo alusión a Miró. |