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Si es extranjero es bueno... al menos debe ser mejor que lo panameño.
Ese pensamiento es el que domina la mente de la gran mayoría de los nacionales de este hermoso, pero desafortunado país. Tenemos un gran complejo, y creemos que no podemos competir ante nada ni nadie que venta de afuera.
¡Y peor si la contraparte es gringa! Ante todo lo que se hace o viene de Estados Unidos, los panameños nos creemos vencidos de antemano.
Este complejo tiene su origen en la falta de reflexión. Muy poco nos ponemos a evaluar las bendiciones que adornan a Panamá y a los panameños. Somos un país con una población fuerte, que supo salir airoso de los peores momentos de una dictadura militar inhumana; gozamos de una posición geográfica que es la envidia del mundo; somos creativos y alegres; entre nosotros hay gente con gran potencial intelectual y físico; y, sobre todo, somos un pueblo de valientes.
Aprendamos a valorarnos, y podremos competir contra quien sea. |