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Violación

Rodulfo Barrios
Crítica en Línea
El tema de hoy no es nada agradable, aunque pueda parecer cruel: violaciones. Las violaciones carnales siguen siendo una tragedia en Panamá. En los primeros cuatro meses del año 2000, 78 mujeres han sido víctimas de agresores sexuales. Veinticinco mujeres más estuvieron a punto de caer bajo el ataque de violadores, pero se salvaron milagrosamente. Los libros de la Policía Técnica Judicial (PTJ), revelan los detalles de 13 casos de estupro, es decir, aquellos en los que la víctima es menor de 12 años. Peor aún es el punto relacionado con el incesto: ¡un caso por mes! Según las autoridades, los casos de abuso sexual no han aumentado. Lo que va en incremento son las denuncias, porque las víctimas no se quedan calladas. P.2 VIOLACION, DURO GOLPE A LA INTEGRIDAD FISICA Que mujer o menor no temblaba hace 30 años cuando escuchaba que por su comunidad merodeaba "El Hombre del Petate" o El Madrugador". Esos eran los violadores de la época y los diarios sensacionalistas los inmortalizaron en letras de molde. La violación sexual es un "delito o abuso carnal contra una persona, ejerciendo violencia física sobre ella, o sin tal violencia, si se trata de menores de 12 años". Pero qué tan lejos o cerca se encuentra esta fría definición del hecho real donde el pudor y el honor de un hombre, o una mujer y en el peor de los casos un niño, son violentados por una persona. Alcibiades Medina, inspector jefe de la división de delitos sexuales de la Policía Técnica Judicial (PTJ), revela que en los primeros cuatros meses del año 2000 indica se han cometido 78 violaciones, mientras que se han registrado 25 intentos de este acto reprochable, 13 de estupro, 23 actos libidinosos, 6 de corrupción de menores y 4 incestos. En total se han reportado a la PTJ 149 casos de delitos contra el pudor y la libertad sexual. Para Medina, el agresor sexual, en casi todos los casos, conoce a su víctima a la vez que advirtió que en los últimos años quienes cometen éste tipo de delito en muy pocas ocasiones lo hacen de manera fortuita como sucedía en los años 70 y a principio de los 80. Advirtió que violadores tipo Silvano Ward, el conocido "Hombre del Petate" y "El Madrugador", ya casi no se dan, pues el "modus operandi" ha variado, por la manera en las autoridades manejaban el crimen. Detalló que una vez capturado el violador en la mayoría de los casos no reacciona violentamente, sólo se dedica a ver las pruebas que presentan los inspectores de la PTJ y "muchas veces aceptan la culpa". En 1998 las violaciones carnales sumaron 241 y en 1999 llegaron a 246, lo que demuestra que el aumento de éste tipo de delito ha sido mínimo, destacó Medina, pero advirtió que lo que sí ha aumentado han sido los casos de estupro, o coito con menores de edad. Agregó que en las áreas más apartadas del distrito capital como las Cumbres, Alcaldedíaz, Chilibre, Tocumen y en las llamadas "barriadas brujas" o áreas de invasión de terrenos, son más frecuentes los casos de violaciones. Indicó que el perfil de los violadores varía, pero las características más comunes son: consumo de droga, utiliza áreas oscuras y de poco tránsito de personas, escoge a su víctima, en muchas veces la sigue y la ataca. Medina dijo que en los dos últimos casos, el violador atacó el Viernes Santo a las 6:30 a.m. y en el otro hecho se dio un domingo cuando el individuo siguió a su víctima y la arrastró a un paraje desierto. Sobre el caso de violación en hombres, el inspector señaló que no se han dado oficialmente y son muy difíciles de detectar. "Es posible que las personas tengan la percepción de que se están dando aumento en los casos violación, pero lo cierto que los niveles se mantienen y lo que ha cambiado es que nosotros damos a conocer más lo que está pasando, no como antes en donde era cerrado", agregó Medina. VIOLACION DE MENORES Por otro lado, la Psiquiatra Nilda Santamaría, quien labora en el Hospital del Niño, indicó que el menor víctima de una violación no tienen un perfil, porque lamentablemente puede ser cualquiera. Agregó que sólo se le pueden enseñar a los menores, los factores de protección y factores de riesgo. Aclaró que el mayor grupo de riesgo son los niños con cierto grado de retraso mental, quienes en muchas ocasiones no tienen conciencia de lo que esta pasando "e incluso participan animosamente, porque no entienden que sucede". Uno de los problemas que existen con los menores es que a pesar de que se les hacen las recomendaciones, ellos no pueden defenderse en estos casos y lamentablemente callan, porque temen a que los padres le reprochen que no siguieron sus indicaciones. "Temen por un lado el castigo y por otro lado, siente que decepcionaron a sus padres por haber permitido que esto le pasara", señaló la galena. Según las estadísticas de 1998 y 1999, en el Hospital del Niño se han reportado 72 casos por año, en los cuales los atacantes en su mayoría son parientes del menor. Entre las muestras más distintivas de que un menor ha sido violado son: comentarios o historias detalladas sobre sexo por parte de los niños, menores que reproducen actividades sexuales a través de juguetes u otros niños o niñas, rechazó de un niño a una persona a quien le tenía mucha confianza o lugar en particular, trastorno emocionales, caminado sospechoso, rechazó de afección e incomodidad al tenerlo en el regazo. Acerca de los motivos que tienen el violador de un menor para cometer tal abuso, Santamaría dijo que "es simplemente demostrar poder y control". Algunos de los violadores definitivamente tienen problemas; sin embargo, no son enfermos mentales y por eso no se les puede atrapar, porque no se exponen fácilmente. La Psiquíatra advirtió a los padres que es importante recordar la existencia de la "Fórmula Escoge". - El violador escoge la víctima.
- El violador escoge el momento.
- El violador escoge el lugar.
- El violador escoge la forma (seducción o amenaza).
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