Tras estar fuera de la palestra pública por casi un mes, el director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, rompió el silencio y participó personalmente en un operativo de profilaxis social en las "áreas rojas" de la ciudad capital.
Los edificios de San Miguel, Barraza, El Chorrillo, San Felipe y Avenida Ancón fueron revisados por una gran cantidad de policías, cuyo objetivo era buscar armas ilegales debido a que en las últimas semanas se han registrado varias balaceras en esas áreas, donde han resultado heridas personas inocentes.
Mirones dijo que el trabajo policial también busca erradicar a grupos que operan en esos lugares y que muchos casos están integrados por menores de edad.