Una falsa alarma paralizó ayer uno de los principales edificios del Congreso de EE.UU. tras escucharse "unos disparos" en el garaje pero, tras cinco horas de máxima alerta, alarma e inmovilización, todo se debió a un malentendido del ruido procedente de una obra.
La Policía lo explicó así: "Había unos trabajadores en el garaje del Rayburnm en el área del ascensor. En el cumplimiento de sus rutinas, hicieron algún tipo de ruido que parecieron disparos".
Esta explicación fue suficiente para que el edificio Rayburn, una de las sedes de la Cámara de Representantes, volviera a la normalidad después de haber alarmado al país.
Atrás quedaron cinco horas en las que la Policía del Capitolio, apoyada por agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), selló el edificio Rayburn con gran aparato: Cordón policial, megafonía tranquilizadora e incluso un sistema de información de la situación a través de móviles.
Una portavoz de la Policía, la sargento Kimberly Schneider, dijo que un empleado del Congreso hizo una "llamada legítima" para informarles de que "le pareció oir disparos".
"Sólo eran tareas de rutina" de los trabajadores de construcción, enfatizó Schneider.
PRECAUCIONES
Las autoridades dieron órdenes a los empleados de recluirse en sus oficinas y además prohibieron el uso de los pasillos para tomar precaución.