La Fiscalía de Drogas y auditores del Ministerio Público realizaron ayer una inspección a las residencias que mantenía el narcotraficante Pablo Rayo Montaño, en las poblaciones de Isla Grande y Guanche, en Portobelo.
La casa en Guanche que fue adquirida a la familia de un exlegislador colonense es toda una mansión llena de ventanas francesas, dos piscinas, yakuzi, baños ultramodernos, un mirador que se adentra a orillas de la playa, televisores pantalla gigante, mesas de billar, una pequeña marina y otras facilidades.
El Ministerio Público propondrá una reforma en torno a la ley de cautelación de bienes al narcotráfico, porque se le hace difícil mantener las propiedades incautadas. A la banda de Rayo Montaño se le confiscaron 24 vehículos, ocho embarcaciones, 39 cuentas bancarias, casas y una veintena de inmbuebles.