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Según Fiore, por sus manos han pasados distinguidas personalidades de la historia patria como el ex presidente Marcos Robles, el profesor Lazo De La Vega, Enrique Lefevre, y Domingo Perón (1955).  |
Una de las notas que caracterizaban a la antigua ciudad capital, era la proliferación de barberías. Sin embargo, con el pasar del tiempo estos establecimientos fueron impactados por las nuevas tendencias de la moda, como los denominados salones de belleza, al igual que por limitaciones económicas, factores que los han llevado al borde de la extinción.
El italiano Fiore Padula es uno de los pocos barberos, que todavía se dedican a este oficio cuyo destello toca las puertas del arte. Fiore llegó a Panamá un 9 de julio de 1955, con tan sólo 20 años de edad, en busca de nuevas oportunidades de trabajo y una tijera en las manos.
Según este caballero de ojos verdes, la causa de su salida de Rocanova, su pueblo natal, fue la guerra.
Al llegar a Panamá, Fiore se instala en la Avenida A y luego funda la Barbería Taranto en la Avenida Séptima Central, frente al antiguo Teatro Amador, en el popular barrio de Santa Ana, donde lleva 41 años de atender a grandes y a chicos.
Según Fiore, por sus manos han pasados distinguidas personalidades de la historia patria como el ex presidente Marcos Robles, el profesor Lazo De La Vega, Enrique Lefevre, y Domingo Perón (1955).
Padula se lamentó al decir que se han perdido las tradiciones; "ya no se usan los libros de barberos, los profesionales de la tijera no se reúnen en convención y todo es muy improvisado; no utilizan las técnicas".
TECNICAS DE UN BARBERO
La técnica juega un papel muy importante para un barbero. El maestro Padula asegura que siempre se ha esmerado porque sus alumnos aprendan las mejores técnicas a través de la práctica.
Según la forma de la cara y el tipo de cabello de la persona, así mismo se toma en cuenta cual es corte más apropiado.
A lo que él llama "cabello indio" se le recomienda un corte tipo mix, que consiste en un poco pulido (retocar el largo, y se realizan con las hojas de la máquina de mayor a menor). El militar, que se conoce en Italia como Humberta; el clásico, el tipo Beatles (solo se retocaba el corte dando la apariencia que no se había cortado mucho), rectos, entre otros.
AFEITAR
Al igual que los cortes de cabellos, una buena afeitada dice mucho de un hombre. Padula explica que antes se utilizaban unas navajas que se afilaban con piedra y finalmente se pasaba por la correa.
En la actualidad se siguen los siguientes pasos:
- Las hojillas desechables se cortan por la mitad
- Se aplica a la cara una crema de arcilla
- Se procede a la afeitada
- Un buen masaje
- Se aplica un buen humectante
- Para finalizar se usa el vibrador (un antiguo con la forma de un carburador de carro) para estimular un poco la piel.
TRADICIONES
Entrar en la barbería de Fiore es como disfrutar de un bello paseo por el Parque Nacional Metropolitano. Podrán apreciar las jaulas de pájaros cantarines. Este amable caballero siempre ha sido amante de la casería, le encantan los perros y en la Taranto podrán ver su anhelado trofeo, la cabeza del primer venado cola blanca que cazó en Cocolí.
Otra de las notas características de la barbería Taranto es que Fiore siempre tiene algo que brindarle a sus clientes, desde un vasito de ceviche, una copita de vino, hasta una rica pastilla; todo esto de una manera amigable para hacer más placentera su visita a la Barbería Taranto.
PROYECTOS
Fiore, padre de cuatro hijos, dos varones y dos mujeres, tiene planes de viajar a Italia en busca de su jubilación (aunque no haya trabajado allá, tiene derecho a una pensión por ley) y de visitar algunos parientes.
Para poder realizar su viaje, Padula está en la búsqueda de algún barbero que le administre su adorada Taranto por los cuatro meses que va a estar de viaje. |