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El inicio de un proceso de paz entre el Gobierno colombiano y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), fue frustrado ayer martes por la negativa del grupo rebelde de aceptar una nueva propuesta del Ejecutivo, forzada por la presión paramilitar y el rechazo civil a que sean desmilitarizados 4.000 km2 del norte del país para las tratativas.
El guevarista grupo insurgente -la segunda guerrilla del país, con 4.500 combatientes- en una carta dirigida al alto comisionado presidencial para la paz, Camilo Gómez, rechazó la propuesta que el pasado 17 de mayo le formuló el Gobierno del presidente Andrés Pastrana.
En el documento, firmado por el tercer hombre al mando del grupo rebelde, Pablo Beltrán, el ELN afirma que "no existen las condiciones para iniciar el proceso de paz", y reafirma que "se mantienen congelados indefnidamente" los contactos con el Gobierno, decisión que tomaron desde el pasado 19 de abril.
En esa oportunidad la jefatura del ELN acusó al Gobierno de Pastrana de incumplir su promesa de desmilitarizar una zona al norte del país pedida por el grupo insurgente, y de no combatir decididamente a los grupos paramilitares de extrema derecha.
El comisionado Gómez, al entregar la nueva propuesta, había declarado que ésta contenía fórmulas para el "pronto restablecimiento" de los contactos y el inicio formal de un proceso de paz entre el ELN, el Gobierno y la sociedad civil.
El funcionario se abstuvo de revelar detalles sobre el contenido de la iniciativa, pero según indicaron luego medios de prensa, ésta proponía reducir el área a ser desmilitarizada para iniciar el proceso, que no ha podido arrancar por la fuerte presencia militar en la zona, de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha). |