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Los casi 12.000 policías guatemaltecos podrían quedarse sin sueldo a partir de junio y el país podría incumplir sus compromisos internacionales si la recaudación tributaria no mejora, advirtió ayer martes el ministro de Finanzas Públicas, Eduardo Weyman.
"Lo que sucede es que si el Congreso no aprueba las reformas impositivas nos vamos a ver en serios problemas en lo que resta del año", aseguró.
Para evitar el descalabro financiero, el gobierno propuso el llamado "cóctel de impuestos", que hasta el momento enfrenta el rechazo de todos los sectores sociales.
Weyman, un economista de 36 años de edad, encontró en el "cóctel" la única vía para elevar la recaudación tributaria del 9% al 12% del producto interno bruto, como lo solicitan organismos internacionales para abrir nuevos créditos.
La posibilidad de quiebra del Estado ha alentado las acusaciones sobre malos manejos y falta de transparencia del gasto.
"No hay condiciones para una nueva carga tributaria. La economía está en crisis y el actuar del gobierno es cuestionado", dijo Mariano Montano, presidente de la Coordinadora de asociaciones comerciales, industriales y financieras.
Weyman calificó a esos opositores como "irresponsables". "Es la misma gente que ha hecho fortunas con la evasión de impuestos y los favores fiscales. Eso no puede seguir así", manifestó.
Mientras tanto, el paquete que crea dos nuevos impuestos y amplia otros cuatro, espera que el Congreso termine de estudiarlo y lo someta a votación.
Entre otros, el plan agrega tributos del 300 por millar a las transacciones bancarias, incrementa el impuesto a todo tipo de transporte y grava con 0,015 de dólar cada minuto de llamada telefónica celular.
Este último impuesto junto el de las transacciones bancarias provocaron una fuerte polémica, ya que mientras el gobierno dice que es "para los ricos", otros sectores sostienen que los teléfonos móviles y las cuentas bancarias no son exclusivas para los que más dinero tienen. |