El seleccionador brasileño, Carlos Alberto Parreira manifestó su tranquilidad por no haber recibido presiones tras escoger a los 23 jugadores para la Copa de Alemania, pero dijo temer que lleguen y perjudiquen al equipo en caso de perder un partido en la primera fase del Mundial.
"Muchos dicen que está todo bien y que no fui presionado cuando divulgué los convocados, pero es sólo perder un partido y veremos lo que ocurrirá. Los críticos inmediatamente van a aparecer", aseguró el seleccionador en una entrevista publicada ayer por el diario O Estado de Sao Paulo.
El seleccionador admitió estar tenso a pocas horas de comenzar la campaña con la que Brasil pretende defender el título que conquistó en la Copa de 2002 y sumar su sexta corona mundial.
La comisión técnica de la selección y la mayoría de los jugadores partieron anoche rumbo a Suiza, en donde el equipo se concentrará a partir de mañana y hasta el 4 de junio para iniciar sus entrenamientos con vistas a la Copa.