El defensor del Pueblo, Liborio García, ya no se preocupará por el sonido de un "tic" "tac", producido por la manecillas de un reloj, ahora será torturado por una especie de reloj de arena que termina en 72 horas, plazo solicitado por la diputada Mireya Lasso para definir su estatus.
Lasso instó a la directiva de la Asamblea Nacional a definir esta semana, en un plazo no mayor de 72 horas, el estatus de permanencia o remoción definitiva del abogado Liborio García en el cargo de Defensor del Pueblo.
Coincidió con expresiones del presidente de la Asamblea, Elías Castillo, en el sentido que este tema es institucional y no exclusivo de una bancada o partido político con representación en el pleno de diputados.
"No hay razones para seguir extendiendo esta incertidumbre y agonía de nosotros los diputados y del propio Liborio García", dijo.
Sobre García pesa mayormente la denuncia de su participación en una actividad aparentemente proselitista de repartición de bolsas de comida en El Chorrillo junto al panameñista, Sergio "Chello" Gálvez, situación que sería "incompatible" con sus funciones.
Una diputada del PRD solicitó la semana pasada una certificación en este sentido por parte de la Fiscalía Electoral (FE). El texto del informe de remoción consta de 22 páginas y 5 tomos con anexos fotográficos.
García, por su parte, dijo descansar en Dios.