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La muerte de al menos 38 personas, calcinadas al incendiarse tres coches-cama de un tren en el noroeste de la India, pone una vez más de manifiesto la precaria seguridad de la anticuada y muy extensa red de ferrocarriles de este país.
El fuego se inició muy cerca de Ladhowal, 325 kilómetros al norte de Nueva Delhi, cuando el tren Frontier Mail, procedente de la ciudad costera de Bombay, se dirigía a Amritsar, en el estado indio del Punjab, en la frontera con Pakistán.
Las llamas se detectaron diez minutos después de que el convoy partiera de la estación de Ludhiana, una de las paradas de su recorrido, cuando el Frontier Mail iba a 90 kilómetros por hora, y el tren paró en el inmediato apeadero de Ladhowal, donde se llevó a cabo la extinción del fuego y el rescate de pasajeros. |