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El entorno turístico es una de las riquezas con la que el Creador bendijo a este distrito veraguense y a sus pobladores.  |
Bordeada por cinco ríos y varias playas que atraen a propios y extraños, Soná se ha hecho merecedor de su nombre que, según historiadores, proviene de la lengua indígena "Sonare", que significa "murmullos de aguas".
Otra versión del origen de su nombre señala que Soná era el nombre de un cacique aguerrido que habitó en las orillas del río Tabarabá, mejor conocido en la actualidad como el río San Pablo.
En 1815, Soná era parte del distrito de La Mesa y en 1848, se constituyó en distrito, siendo su primer alcalde Antonio Escudero, oriundo de La Mesa. Con una extensión territorial de 1,530.8 kms.2, es el segundo distrito con mayor actividad comercial, basada en la producción agrícola y pecuaria.
El Estero y La Punta son también otras playas del lugar que embellecen sus colinas y sirven de escenario para competencias internacionales de surf. De sus ríos podemos mencionar el San Pablo (el más conocido), El Tribique y El Cobre. Además de Bahía Honda (accesible por caballo o por mar), la isla Santa Catalina y Canal de Afuera, así como sus numerosos islotes.
Hoy Soná está de fiesta al conmemorarse las festividades de su patrono San Isidro Labrador, quien a su vez es el santo de los granjeros, ya que desde niño quedó huérfano y para sobrevivir comienza a trabajar como labriego de varios señores. Vera era uno de ellos, y como peón labra sus tierras conquistando su admiración.
La envidia se centra en sus compañeros, quienes lo acusan ante Vera de descuidar el trabajo por estar sumergido en la oración. Agoniza por una grave enfermedad a sus noventa años. Su cuerpo lo entierran en el cementerio de San Andrés. Se conservó allí incorrupto cuarenta años a pesar de las inclemencias del tiempo, cuando un amigo suyo lo traslada a la parroquia de San Andrés. En 1563, delegados de la Santa Sede abren el sepulcro, y encuentran el cuerpo intacto, según investigaciones recabadas.
Datos documentales revelan que Felipe III, se libra de una enfermedad por su intercesión, y solicita su beatificación. Paulo V, la decreta en 24 de junio de 1619. Tres años más tarde Gregorio XV, lo canoniza el 13 de mayo de 1622..
Las fiestas de antaño de Soná eran amenizadas con la guitarra bocona y el tambor, repartiéndose una bebida trasladada desde Atalaya conocida como "dulce sueño", a través de las aguas del río San Pablo, que en ese entonces, era la única vía de comunicación.
En la actualidad, cuenta con carreteras que, aunque no están en buen estado, facilitan el arribo a este singular distrito de 10 corregimientos y más de 30 mil habitantes. |