Vestidos todos de color blanco, amigos y familiares del estudiante de 17 años, Roger Ariel Patiño, quien fuese asesinado de una puñalada, cargaron ayer su féretro por la calle que lleva hacia el cementerio municipal de David, donde antes de darle cristiana sepultura, le dieron el último adiós con fuertes aplausos.
La multitud de dolientes era inmensa, entre sus familiares más cercanos, amigos y compañeros del colegio, todos con notable dolor en sus rostros.