Jiang Yu, portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores de China, informó que las empresas implicadas en la exportación de medicamentos que contenían dietilenglycol y que causaron la muerte de personas en Panamá el año pasado, no estaban autorizadas a vender medicamentos, sino solamente productos industriales.
Fue el primer reconocimiento público de Beijing de que investigó las denuncias de que una empresa china era la culpable de las muertes panameñas.
Sin embargo, Jiang no aclaró cómo el producto chino con fines industriales acabó en medicinas, ni precisó si alguna persona en China es penalmente responsable de las muertes panameñas.
De manera previa, la Administración Estatal de Medicamentos de China emitió un comunicado en el que aseguró que las empresas Taixing Glycerine Factory y Fortune Way no producen ni exportan productos medicinales, a pesar de que una de ellas se ostenta como "líder en el sector farmacéutico" en su página de Internet (www.fortune-way.com).
Un directivo de CSNC Fortune Way dijo desconocer el escándalo desatado en Panamá en el 2006, cuando alrededor de 400 personas fueron afectadas por tomar medicinas contaminadas proporcionadas por el Seguro Social.
Los medicamentos contaminados contenían un compuesto utilizado como refrigerante y en líquidos de frenos llamado dietileneglycol en vez de glicerina pura, la cual suele emplearse como edulcorante.
Al parecer, la empresa panameña Medicom, junto con la española Rasfer Internacional (con sede en Barcelona) y la china CSNC Fortune Way, funcionaron como intermediarias para que la sustancia llegara a Panamá enmascarada como glicerina, desde la fábrica china Tianxing Glycerine Factory. Medicom culpa del fraude a Rasfer.
Las autoridades panameñas evalúan la posibilidad de solicitar cooperación judicial a Pekín para efectuar una investigación. Sin embargo, dicha petición tendría que ser formulada a través de un tercer país, ya que China y Panamá no mantienen relaciones diplomáticas.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), China ocupa el segundo lugar en riesgo de falsificación de medicamentos, sólo detrás de Rusia. Existe el antecedente de que 2006 veinte personas murieron en China luego de recibir una vacuna contaminada con la misma sustancia.
El diario The New York Times dijo en un artículo publicado el domingo, que la Fábrica Taixing Glicerine, de China, fabricó el dietileno glicol y lo vendió fraudulentamente como si fuera glicerina de una pureza del 99, 55 a una empresa española, Rasfer International, quien a su vez la vendió a la panameña Medicom SA. Medicom la vendió luego a un laboratorio del gobierno.