Boca Juniors quiere asegurar su clasificación para los cuartos de final de la Copa Libertadores en el partido que jugará hoy fuera de casa ante Vélez Sarsfield, que depende de una hazaña para remontar tres goles en contra del partido de ida de los octavos.
El 3-0 que los boquenses lograron en "La Bombonera" es a simple vista una ventaja tranquilizadora; no obstante, el técnico Miguel Russo se cura en salud al reforzar su defensa con la reaparición del central Daniel Díaz, que fue baja por lesión la semana pasada.
La duda que preocupa a Boca es que en la última jornada de la Liga le marcaron tres goles de cabeza en un sufrido empate frente a Argentinos Juniors (3-3), que estuvo muy cerca de la victoria, mientras que Vélez derrotó al líder San Lorenzo (2-1).
El goleador Martín Palermo advirtió que Boca Juniors "no puede relajarse, pese a la ventaja, frente a un rival que saldrá al campo a intentar una hazaña".
"El plus que tenemos nosotros es que anotando en este partido los obligamos a depender de un verdadero milagro por el doble valor que tienen los goles fuera de casa", añadió.
El entrenador Russo afirmó que su equipo afrontará este encuentro "con tranquilidad y concentración" al reconocer la capacidad de Vélez, al que dirigió hasta finales de diciembre pasado.
"Al grupo lo veo tranquilo, sereno, pero debo decir que sólo jugamos 90 de los 180 minutos, por lo tanto queda por resolverse la mitad de la eliminatoria, que no es poco", comentó.
FALTAN 90 MINUTOS
"Al grupo lo veo tranquilo, sereno, pero debo decir que sólo jugamos 90 de los 180 minutos, por lo tanto queda por resolverse la mitad de la eliminatoria, que no es poco", comentó el técnico de Boca, Miguel Russo.