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La semana pasada durante los disturbios en la Universidad de Panamá, se observó que tanto policías como estudiantes no tienen la mínima consideración con los enfermos que permanecen en el hospital metropolitano de la Caja del Seguro Social.
Los universitarios trasladan sus manifestaciones, muchas veces extremas, hasta los predios cercanos al hospital y los antimotines, sin medir las consecuencias, gasean toda el área, sin prever que el viento traslada éstos al complejo de la Caja del Seguro Social.
Me pregunto ¿cómo se sentirían los policías y universitarios si algún pariente enfermo se viera obligado a inhalar esos gases lacrimógenos?
Ambas partes deben ser más responsables y pensar en que hay gente que no tiene nada que ver con el conflicto. A los enfermos en estos momentos no les interesa el alza del pasaje, ellos tienen un problemas mayor: salvaguardar su vida. |