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En una gira de aproximadamente 18 horas por la selva de Donoso, se conoció de "otra vida", que desarrollan campesinos, indígenas y colombianos, en busca de oro que les asegure sobrevivir.
Cruzando ríos, montañas, selvas, usando rutas que utilizan los explotadores de oro en la Zona de Petaquilla, parte distante en la provincia de Colón, colindante con Coclé y Veraguas, se lleva a cabo la práctica del trueque, utilizada en la época de los colonizadores.
El oro sigue siendo el metal que mueve la economía en la región.
Los indígenas cambian oro que sacan del río por comida que llevan luego a sus chozas en las montañas.
El oro también es utilizado como pago por el cruce de ganado, ya que en el área escasea el dinero en efectivo.
Pero las familias y las autoridades del área están algo inquietas por el ingreso al área de colombianos expulsados de las minas de Cuango, en Colón, según confiaron los indios y campesinos afectados.
También alertan a la comunidad sobre el estado en que están quedando los ríos, quebradas por la deforestación y el desvío del cauce de muchas quebradas, que ya han desaparecido por culpa de grandes dragas que han metido los colombianos a este sector.
Se especula que hay personas que utilizan la entrada a La Pintada hacia Coclesito, para llevar dragas que son prohibidas por la ANAM y que son utilizadas en la explotación del oro.
Los colombianos explotadores de oro reciben combustible que les vende un campesino a cambio de oro o efectivo.
Además, el dueño de un supermercado en Caimito, les facilita comida y les compra el oro.
El corregidor de Coclesito, Santos Gómez confirmó la destrucción causada por los colombianos en el área e hizo un llamado a la ANAM y al Ministerio de Comercio para que realicen una visita al lugar e investiguen los hechos que afectarán en el futuro la ecología regional así como el modo de vida de sus habitantes.
LA ENTRADA DE LOS COLOMBIANOS AL LUGAR NO ES CONTROLADA
Los moradores están inquietos, porque reciben regalías de la compañía canadiense que tenía la licitación de la explotación, la cual puede ser cancelada por la incursión de los colombianos, quienes "sólo dejan destrucción".
De acuerdo al funcionario de la ANAM, Leovigildo Meléndez, la entrada de los colombianos y todo tipo de maquinaria para la explotación del oro, es ilegal.
Se dio a conocer que hay maquinarias "fantasmas", que entran de día y desaparecen de noche.
Durante el recorrido también se pudo detectar que la escuela de San Benito, en Coclesito, está en total abandono y no ha recibido ninguna ayuda del Ministerio de Educación.
La escuela mencionada está en jurisdicción de Coclesito. Los niños se sientan en el piso y lo utilizan como comedor diario y la única aula no tiene paredes y cuando llueve se mojan todos por la fuerte brisa.
Algunas tablas que han llevado los mismos niños, tapan parte de las paredes y sólo han recibido ayuda del legislador Laurentino Cortizo y del representante Anastasio Hernández. |