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No hay mejor apología que la que sus propios compañeros y colegas hagan sobre don Miguel Moreno, expresamente en su carrera como actor y sobre todo en una singular actuación como: Esopo y La Zorra y Las Uvas del autor brasilero Guilherme Figueiredo. Asistimos al Teatro Anita Villalaz como productores del canal once para grabar la obra y presentarla posteriormente al público panameño, sobre todo porque la misma la ofrecía el grupo Teatro Club de Panamá a la señora ministra de Educación Doris Rosas de Mata por su eficiente labor como alta funcionaria de este gobierno.
Miguel fue condiscípulo a lo largo de la escuela primaria en Simón Bolívar y en ese entonces Miguel y su familia ocupaban una sección de la logia un viejo e histórico caserón situado en la Avenida A y que en su momento fue también habitado por gente muy importante de nuestro país: los doctores Altafulla, el militar Pedro Ayala, la Vda. de Demetrio Lakas, la familia Ríos y muchos más. Miguel fue siempre un estudiante excelente, de primera línea y esto lo guardo muy profundamente porque siempre fui su lugarteniente en la avanzada ocupando el segundo puesto aunque como él mismo lo dice, le gané varios concursos de declamación.
Miguel se me perdió al entrar en secundaria y posteriormente se alargó el no verlo porque asistía a Europa a perfeccionarse en las Bellas Artes (Teatro y Poesía).
Al regresar, fue el mismo Miguel de siempre: luchador, ensimismado y bien talentoso. Se dedica a seguir los pasos de su profesora Anita Villalaz y de Rogelio Sinán. El mundo ha sido escenario de sus virtudes como actor y declamador obteniendo por ello muchos premios, pero sumando eso sí con sus premios Ricardo Miró por Ayara (1960), Fugitivo de la Gloria (1962) y Sexteto Prohibido (1996). El gobierno le condecoró con la Orden Vasco Núñez de Balboa y el INAC lo declaró artista benemérito. La UNAP lo declara Artista de Honor de la República.
Miguel hace alarde de una privilegiada voz y disposición escénica a lo largo de todo el texto de ESOPO, repetición de lo que también hizo con virtuosismo el actor ya desaparecido Rafael Chatroux. El actor Dimos Gordillo con gran personalidad y una voz de primera conserva el pecado de imitar las transiciones de su maestro Miguel quien le ha guiado a lo largo de casi veinte años. Creemos que si se divorcia un tanto de este vicio puede ser un galán de primera. Vivian Villarreal y Rosita Acevedo se introducen en la jaula de los leones sin lograr sobrevivir. La obra con un final feliz fuera de la escena cumplió su cometido con el aplauso de la comitiva de la señora Ministra. De todas maneras no podemos dejar a un lado la magnífica dirección del estimado actor y colega quien demuestra que los años han añejado con un sabor exquisito al veterano actor Miguel Moreno.
AGRADECIMIENTO
Quiero con permiso de mis lectores agradecer a distinguidas estudiantes quienes laboran conmigo en Canal 11, por su valioso servicio a nuestra gestión como productor jefe, por su honestidad y su gran nobleza. A ellos: Alexis Garcés, Jesús Cedeño, Gustavo Cárdenas, José Martínez, Daniel Rivera y Daniel Martínez, nuestro profundo agradecimiento. |