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Autoridades de Nicaragua, Costa Rica y Guatemala investigan una vasta red del narcotráfico internacional, dueña del alijo de 1.092 kilos de cocaína que fueron incautados el pasado jueves por la policía nicaragüense, informó ayer sábado, la prensa local.
La droga fue encontrada oculta en un furgón guatemalteco, cuando su conductor, el costarricense Jorge Jiménez Padilla, hacía su trámite migratorio en el puesto fronterizo nicaragüense de Peñas Blancas, a 165 kilómetros al sur de Managua, procedente de Costa Rica.
El jefe antidrogas de la Policía nicaragüense, comisionado mayor Pedro Aguilar, dijo ayer que el trasiego de la carga de cocaína, el mayor decomisado en la historia por vía terrestre en Nicaragua, es obra de una vasta red del narcotráfico.
Según el oficial, la principal vía del narcotráfico para trasladar cocaína al norte de Centroamérica eran las rutas marítimas, pero la cantidad de droga que se incautó la Policía nicaragüense "demuestra el interés de reactivar los envíos por tierra".
Aguilar dijo que en esa red "es evidente que narcotraficantes de origen nicaragüense están involucrados", a los que no identificó por el momento, sino "hasta más adelante".
"El alto oficial no descarta la participación de miembros de las autoridades de Costa Rica, porque el conductor Jorge Jiménez Padilla no podía salir de su país ya que tiene una orden judicial de retención migratoria por una demanda de pensión alimenticia", dice la fuente.
La investigación se coordina con Costa Rica, donde se averigua el papel en el asunto de la empresa "Compex S.A", con sede en Heredia, dueña del envío de cuerdas de plástico con la que se camuflaba la cocaína, añadió.
En Costa Rica también se investigará a las empresas de transporte internacional Transportes Tejas, Transportes Modernos y Transportes Oconitrillo Limitada.
La investigación se extiende al destinatario de la supuesta carga de cuerdas, la empresa "Portema S.A." de Guatemala. |