Lo que inicia como la predecible peliculita del rudo que se ablanda convirtiéndose en una figura paternal para el grupo de pequeñines, toma giros interesantes dentro de este género, que la hacen predecible, insípida, poco atractiva, pero al mismo tiempo simpática, tierna y con algunas buenas secuencias de acción. Diesel sigue la línea del tipo duro, pero gracioso dentro de sus estándares de rigidez, sin embargo, no hay que perder la perspectiva de que se trata de un filme de Disney. Al final es simpática, pero perfectamente olvidable. Claro, con ciertas reminiscencias a Kindergarten Cop, con Arnold Swcharzenegger y Major Payne, con Damon Wayans. Calificación: 3, independientemente del pato.