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Cuando Edith Pegler contestó un aviso que pedía un ama de llaves, no tenía idea de que en 30 días se convertiría en la esposa de su empleador. Edith fue contratada por George Joseph Smith el 1 de julio de 1908. El 30 de ese mes la pareja se convertiría en marido y mujer.
A los 33 años de edad, Smith era alto, moreno, pero no demasiado buen mozo. Edith era agradable de ver y saludable. En 1910, Smith estaba en un viaje para la compra de antigüedades con Clifton cuando conoció a Beatrice Constance Annie Mundy, mejor conocida como Bessie.
El 26 de agosto, después de un cortejo relámpago, estaban casados. Smith olvidó decir a Bessie que ya tenía una esposa en Bristol. . Durante su cortejo y matrimonio ella lo conoció como Henry Williams.
Bessie había heredado de su padre 2,500 libras esterlinas. Para los patrones de 1910 eso era una fortuna. Smith buscó modos de derivar el botín de su esposa a sus bolsillos. Había un problema. El dinero era distribuido a Bessie por sus albaceas a un promedio de 8 libras por mes. En el momento de su matrimonio bígamo, le debían a Bessie 138 libras esterlinas. La misma tarde de la boda, Smith tomó acciones legales para procurar esa suma. Tan pronto como tuvo el dinero en sus pantalones, se fue, dejando a Bessie sin un centavo.
Smith volvió a Edith. Ahora con abundante dinero, el que explicó provenía de unos astutos negocios en antigüedades que había hecho, él abrió una pequeña tienda de antigüedades en Bath St., en Bristol.
Siete semanas después, Smith volvió a sentir picazón en los pies. Era hora de otro viaje. ¿Querrán creerlo? Por casualidad, se encontró de golpe frente a Bessie en Weston-super-Mare. Tan hábil fue Smith y tan ingenua Bessie que el sinvergüenza la tenía comiendo de sus manos a sólo horas de su encuentro casual. Le explicó que no le había robado el dinero, simplemente lo había tomado prestado.
La pareja viajó por unos pocos días, asentándose finalmente en una pequeña casa en el 80 de High St., en Hearne Bay. Smith sabía muy bien que sería difícil poner sus manos sobre las 2.500 libras de Bessie. Por supuesto si ambos hacían testamentos nombrando el uno al otro como beneficiario, no había nada que obstruyera su camino en el caso que Bessie partiera de este mundo cruel.
Los testamentos fueron escritos más rápido que Donovan Bailey puede correr los 100 metros. Ese mismo día, Smith compró una bañera. No tenía canillas ni accesorios y tenía que ser llenada a mano. Tendría que servir.
Tres días más tarde Smith llevó a su esposa al médico local, un tal Dr. French. Le dijo al médico que Bessie estaba sufriendo de ataques. El doctor le prescribió bromuro de potasio, un sedante general. Al día siguiente Smith fue a buscar al Dr. French y lo llevó a su casa. El buen doctor no pudo encontrar gran cosa de malo en su paciente. Nuevamente prescribió un sedante. Esa misma tarde, Smith tuvo la visita del Dr. French. Le describió otro ataque al médico. Todo el tiempo Bessie asentía demostrando que estaba de acuerdo. Unas pocas horas más tarde ella le escribió a su familia que estaba sufriendo de extraños ataques, posiblemente epilépticos, pero que su esposo era extremadamente atento.
A las 8:00 de la mañana siguiente, le fue entregada una nota al Dr. French. Ella decía, "¿Puede venir de inmediato? Me temo que mi esposa está muerta" El Dr. French corrió a la casa para encontrar a Bessie muerta en su bañera.
Una investigación de la prematura muerte concluyó que "la causa de su muerte fue que mientras tomaba un baño tuvo un ataque de epilepsia, que hizo que cayera hacia atrás en el agua ahogándose, así que el jurado dice que la difunta murió de muerte accidental".
"Novias en su baño" Smith, como pronto sería conocido, había dispuesto de su primera víctima exitosamente.Smith fue a Southsea, donde conoció a Alice Burnham, de todos los lugares posibles, en una capilla. Le llevó sólo una semana a la crédula Alice, de 25 años, comprometerse con Smith. Pocos meses después, estaban casados. Alice tenía 27 libras esterlinas en el banco y su padre le debía 100 libras esterlinas. Tan pronto como estuvieron casados Smith aseguró a su esposa por 500 libras. Entonces empezó a planear cómo echarle mano a ese dinero. Por medio de un abogado, Smith recuperó las 100 libras de su suegro. El próximo paso, una bañera.
Los Smith alquilaron habitaciones en Regents Road en Blackpool. Ese mismo día llamaron a un Dr. Billing. Evidentemente la señora Smith había estado sufriendo de fuertes dolores de cabeza y estaba perdiendo el oído. El doctor prescribió un sedante. Un día más tarde, Alice tomó un baño. Su marido la encontró sobre su espalda en la bañera con su cabeza sumergida.Como Smith dijo con gran sensibilidad, "cuando están muertas, están terminadas", se hizo una investigación y se resolvió un veredicto de muerte por asfixia en el agua.
Alice Reavil, una doméstica, fue la próxima mujer en caer bajo los muchos encantos de Smith. Ella merece una mención especial porque se las arregló para vivir. Usando el nombre de Charles Oliver James, el despiadado bígamo se casó con Alice el 17 de septiembre de 1914, una semana después de haberse conocido. El se quedó con los ahorros de ella de toda su vida. 75 libras esterlinas. El 22 de septiembre, durante un paseo con su nueva esposa, Smith se excusó para ir a lavarse las manos. Nunca volvió.
A fines de 1914, Smith conoció a Margaret Elizabeth Lofty, de 38 años. Usando el nombre de John Lloyd. El 4 de diciembre hizo que la enamorada Peggy sacara un seguro de vida por 700 libras esterlinas con él como beneficiario. El 17 de diciembre, Peggy se convirtió en la Sra. John Lloyd en Bath.
Ese mismo día llevó a su Peggy a ver al Dr. Bates, con las ahora familiares quejas que parecían haber afectado a todas las esposas de Smith. El día siguiente hizo que Peggy hiciera un testamento, dejándole todo a él. Esa noche, ella tomó un baño y se convirtió en la tercera esposa ahogada de George Smith.
Esta vez, la casualidad quiso que Charles Burnham, padre de Alice, leyera un artículo en el diario, y este detalle arruinó a Smith. El Sr. Burnham leyó acerca de la muerte particularmente penosa de una tal Margaret Elizabeth Lloyd, quien se había ahogado en la bañera después de haber visitado al médico. El Sr. Burnham quedó sorprendido de la similitud entre este último accidente y las circunstancias que habían dado como resultado la muerte de su hija Alice.
Burnham se lo contó a la policía y empezó el baile. Se enteraron de las tres muertes a manos de Smith. El 22 de junio de 1915, Smith fue sometido a juicio por el asesinato de Bessie Mundy, Alice Burnham y Margatet Lofty. "Novias en su baño" Smith, fue ejecutado el 13 de agosto de 1915 en Maidstone Prison. |